Tsunami Xixón se despide: el festival no volverá a celebrarse tras su edición de 2025
El Tsunami Xixón ha dicho adiós de forma definitiva. Tras celebrarse con normalidad en 2025, la organización ha confirmado que no habrá nuevas ediciones a partir de 2026, poniendo punto final a uno de los festivales más queridos y respetados del circuito alternativo estatal.
Durante casi una década, Gijón fue sinónimo de punk, hardcore, metal y rock alternativo. Un lugar de encuentro para un público fiel que encontraba en Tsunami algo cada vez más difícil de ver en la escena: identidad, coherencia y verdad.
2025: una última ola consciente
La edición de 2025 ya tenía aroma a cierre. No fue una despedida explícita sobre el escenario, pero sí una edición marcada por la honestidad y la sensación de final de ciclo. El festival se celebró con su nivel habitual, manteniendo su esencia hasta el último momento, sin prometer futuros imposibles ni ediciones infladas artificialmente.
Los motivos del cierre
Desde la organización se ha sido clara: Tsunami Xixón no se toma un descanso, se cierra.
Las razones son estructurales y compartidas por muchos festivales medianos en Europa:
-
Aumento insostenible de los costes de producción y logística
-
Cachés internacionales cada vez más elevados
-
Dificultad para competir con macrofestivales que concentran giras
-
Imposibilidad de mantener el nivel artístico sin comprometer la identidad del proyecto
Antes que rebajar el listón o convertirse en algo ajeno a su filosofía, Tsunami Xixón ha optado por terminar con dignidad.
Un festival con personalidad propia
Desde su nacimiento en 2017, Tsunami Xixón apostó por una línea clara y sin concesiones. Por su escenario pasaron bandas internacionales de primer nivel dentro del punk, hardcore y metal alternativo, siempre bajo un criterio reconocible y alejado del cartel genérico.
No era solo un festival: era una comunidad.
Una cita marcada en rojo para miles de asistentes que entendían Tsunami como algo más que conciertos encadenados.
El legado que deja
La desaparición de Tsunami Xixón no es un caso aislado. Es el reflejo de un cambio profundo en el modelo de festivales:
-
Menos espacio para proyectos medianos
-
Más presión económica
-
Menos riesgo artístico
Aun así, su legado permanece: demostró que se podía crecer sin perder alma y que también se puede cerrar un proyecto sin traicionar lo que fue.
Gijón pierde un festival, pero la escena gana un recuerdo sólido.
Tsunami Xixón no se diluye: se queda como uno de esos festivales que importaron de verdad.

