Morti: todas las voces hasta quedarse con una
Hay artistas que construyen una carrera sumando discos.
Y hay otros que lo hacen atravesando etapas, cambiando de piel, buscando una voz propia hasta que ya no hace falta levantarla.
Morti pertenece claramente al segundo grupo.
En RadioWeek hemos tenido la oportunidad de sentarnos a hablar con él sin prisas, sin titulares fáciles y sin el ruido habitual que suele acompañar a los nombres propios. El resultado es una conversación larga, honesta y profundamente humana, que recorre toda su trayectoria desde los orígenes hasta el presente.
Antes de todo
Antes de escenarios, focos y proyectos reconocibles, hubo una habitación.
Una guitarra.
Pósters en la pared.
Y la sensación de que la música no era una opción, sino una necesidad.
En la entrevista, Morti habla de cómo entra en la música, de cuándo deja de ser un hobby y se convierte en algo que ya no se puede abandonar, y de ese primer impulso que lo empuja a expresarse sin red ni manual de instrucciones.
El salto sin red: El Fantástico Hombre Bala
El primer proyecto relevante de Morti no nace desde la estrategia, sino desde el impulso. El Fantástico Hombre Bala representa el salto al vacío, la etapa más instintiva, donde todavía no hay cálculo ni personaje, solo ganas de decir cosas y sobrevivir a base de intensidad.
Mirado con perspectiva, es el punto donde se aprende a base de golpes… y donde se empieza a forjar todo lo que vendrá después.
Ex Mundus: cuando aparece la introspección
Con Ex Mundus llega un paréntesis fundamental.
Un solo disco, menos visible para el gran público, pero clave a nivel artístico.
Aquí aparece un Morti más reflexivo, que empieza a trabajar una oscuridad gótica y romántica, más cuidada en las letras, más madura en el planteamiento. Ex Mundus funciona casi como un laboratorio emocional, un anticipo de una sensibilidad que años después cristalizaría plenamente.
Bushido: el código
También con un solo disco, Bushido no es un proyecto menor. Es un punto de inflexión.
Dos semanas de convivencia creativa intensa con artistas de fuerte personalidad, donde la música es solo una parte del proceso. En la entrevista se habla de dinámicas humanas, de egos, de respeto, de disciplina y de la necesidad de establecer límites. Bushido no nace del impulso, sino de una decisión consciente: no todo vale, ni de cualquier manera.
Skizoo: el impacto y la presión
Con Skizoo, la escala cambia por completo. Llega la exposición, el foco, las expectativas y la presión real.
En esta etapa, Morti reflexiona sobre el ruido exterior, el desgaste que acompaña al éxito y la dificultad de escucharse a uno mismo cuando todo va demasiado rápido. Es el momento donde subir es tan complejo como aprender a gestionar lo que viene después.
InMune: cantar desde la herida
Si Skizoo mira hacia fuera, InMune mira hacia dentro.
Aquí la vulnerabilidad ya no se esconde y las letras pesan de otra manera.
Morti habla de la exposición emocional, de canciones que hoy se cantan de forma distinta y de lo que supone subir a un escenario sin protegerse del todo. No es una oscuridad destructiva, sino una que invita a mirarse y a hacerse preguntas.
Morti en solitario: quedarse con lo esencial
El presente llega sin disfraces. Morti en solitario no es un borrón y cuenta nueva, sino una síntesis de todo lo anterior. Una sola voz después de muchas etapas.
En la entrevista se habla del vértigo y la libertad de subirse al escenario solo con su nombre, de cómo se queda después de los conciertos, del bajón postdirecto y de la parte humana que aparece cuando se apaga el foco.
Una conversación necesaria
Esta entrevista no busca repasar una discografía, sino entender a la persona detrás de las canciones.
Habla de identidad, de desgaste, de creación, de silencio y de lo que queda cuando el ruido desaparece.
👉 Puedes ver la entrevista completa en el vídeo que encontrarás a continuación.
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