Khëlleden presenta Entre Pitos y Flautas: folk metal de la terreta, metales al frente y ganas de liarla en directo
Khëlleden Entre Pitos y Flautas ya está aquí, y la banda alicantina vuelve con un disco que no viene precisamente a pedir permiso. Viene con pitos, con flautas, con riffs, con metales, con espíritu tabernero y con esa sensación de que el folk metal, cuando se hace con identidad propia, no necesita disfrazarse de nada para sonar grande. Khëlleden son folk, son metal, son fiesta, son piratas, son melodía… y vale, podemos decirlo: son “powermetal”. Pero de actores porno no tienen nada.
A ver, rompamos una lanza a su favor antes de que alguien saque la antorcha y el cuerno de beber: lo que Khëlleden comparte con ciertas coordenadas del power metal es esa voz masculina melódica, limpia y épica cuando toca. Pero en lo instrumental, la película va por otro lado. Aquí no estamos ante una banda de power metal al uso, sino ante un grupo de folk metal de la terreta que recoge influencias reconocibles del viejo Mägo de Oz, el espíritu festivo de Lèpoka e incluso ciertos ecos de Salduie, pero que camina cada vez más hacia un sonido propio.
Y eso es importante decirlo, porque Entre Pitos y Flautas no se limita a sonar “a algo que ya conocemos”. Tiene referencias, claro, como las tiene cualquier grupo que nace dentro de una escena concreta, pero también tiene una intención clara: poner los metales en primer plano y convertirlos en una parte central de su identidad.
Khëlleden Entre Pitos y Flautas: cuando los metales dejan de ser adorno
Producido y grabado por Patxi Mira en Alter Studios, el nuevo álbum supone un paso adelante respecto al debut de la banda. Si antes los vientos podían aparecer como un recurso puntual, aquí se convierten en protagonistas absolutos. No están para decorar. No entran como quien pone perejil encima del plato. Aquí los metales mandan, empujan, responden a las guitarras y dan forma a buena parte del carácter del disco.
La propia idea del título, Entre Pitos y Flautas, ya juega con esa declaración de intenciones. Hay humor, hay desparpajo y hay una banda que entiende que el folk metal no tiene por qué elegir entre sonar serio o sonar divertido. Puede sonar contundente y, al mismo tiempo, tener alma de verbena medieval con resaca de cerveza.
El disco combina riffs potentes, ritmos bailables, estribillos pensados para el directo y una producción que busca capturar esa energía de sala que tantas veces separa a una banda correcta de una banda que realmente engancha. Khëlleden parece tener claro que su terreno natural está sobre el escenario, con el público delante y el sudor cayendo antes del tercer tema.
Folk metal festivo, pero con personalidad propia
Uno de los puntos más interesantes de Khëlleden Entre Pitos y Flautas es que no intenta esconder de dónde viene. La sombra del folk metal estatal está ahí. El ADN de Mägo de Oz aparece en la idea de canción festiva y melódica; Lèpoka puede sentirse en esa energía de celebración constante; Salduie asoma como referencia posible en la manera de entender ciertos ambientes más folk y combativos.
Pero Khëlleden no son una fotocopia. Y aquí está la gracia.
La banda alicantina apuesta por una fórmula donde los metales tienen mucho peso, donde la fiesta no se come la contundencia y donde el componente desenfadado no impide que haya ambición musical. Ese equilibrio no siempre es fácil. En muchas bandas del género, la fiesta acaba devorando la canción o la épica acaba matando la naturalidad. Khëlleden, al menos en esta nueva etapa, parece buscar justo el punto medio: sonar accesibles, sonar bailables, pero también sonar reconocibles.
Y eso, para una escena tan saturada de etiquetas, ya es una buena noticia.
Colaboraciones que suman músculo al disco
El álbum cuenta además con varias colaboraciones destacadas dentro de la escena nacional. En Entre Pitos y Flautas participan nombres como Dave Simarro y M0m0 de Hadadanza, Adrián Salcido de Z Legacy, Dani J. Uroz de Cooldesac, Gloria y María Miralles, además de las percusiones latinas de Pedro Beltrán y Alberto Moltó.
Estas colaboraciones no parecen estar planteadas como simples cromos para engordar la nota de prensa, sino como piezas que ayudan a ampliar el color del disco. Y en un trabajo donde la variedad instrumental es tan importante, eso tiene bastante sentido. Si vas a poner los vientos, los ritmos y el espíritu festivo en el centro, necesitas que todo respire con naturalidad, no que parezca una suma de invitados metidos con calzador.
“Entre Pitours y Flautours”: Khëlleden se lanza a la carretera
Con el lanzamiento del disco, Khëlleden también arranca una nueva gira nacional bajo el nombre de Entre Pitours y Flautours, que ya solo por el nombre merece una jarra levantada. La banda llevará este nuevo trabajo a varias ciudades con la intención de seguir creciendo dentro del circuito folk y metal nacional.
El inicio de gira llega fuerte. El 22 de mayo, Khëlleden actuará en la sala The One de Alicante compartiendo cartel con Mägo de Oz, una fecha especialmente simbólica si tenemos en cuenta algunas de las referencias musicales que orbitan alrededor de la banda. Un día después, el 23 de mayo, pasarán por el Folk & Metal Fest de Valencia, junto a nombres como Lèpoka y Salduie.
La gira también pasará por ciudades como Madrid, Murcia o Plasencia, pero hay una fecha marcada en rojo: la presentación oficial de Entre Pitos y Flautas el 26 de septiembre de 2026 en la Sala Marearock de Alicante.
Y eso, jugando en casa, pesa.
Alicante, Marearock y una banda que quiere dar el golpe
Khëlleden lo resume de forma clara: “Jugar en casa siempre tiene algo especial, y la presentación en Marearock será el concierto más importante que hemos dado hasta ahora”. Y no es una frase cualquiera. Para una banda de la terreta, presentar un disco así en Alicante no es solo otra fecha más. Es una declaración de intenciones.
La Sala Marearock tiene ese punto de refugio para la escena, de lugar donde las bandas no solo pasan, sino que se miden. Y para Khëlleden, llevar allí Entre Pitos y Flautas puede ser uno de esos conciertos que marcan un antes y un después en su camino.
Porque este disco no suena a trámite. Suena a banda que quiere consolidarse, que quiere dejar de ser “una promesa folk metalera de Alicante” para empezar a ocupar un espacio más serio dentro del circuito estatal. Con fiesta, sí. Con pitos y flautas, también. Pero con una propuesta cada vez más definida.
Khëlleden no vienen a reinventar la rueda, pero sí a ponerla a rodar cuesta abajo, con una sección de metales soplando como si no hubiera mañana y una sala esperando para brindar. Khëlleden Entre Pitos y Flautas es folk metal festivo, alicantino y con ganas de escenario. Ahora queda lo importante: ver cómo arde en directo.
¿Nos veremos en Marearock levantando el cuerno o qué?

