Maldito Metal Fest 2026: Badalona vuelve a convertirse en refugio del metal underground
La tercera edición del Maldito Metal Fest se celebrará los días 27 y 28 de noviembre en la sala Estraperlo de Badalona con once bandas, dos propuestas DJ y un cartel que rompe deliberadamente las fronteras entre hardcore, thrash, industrial, metalcore, sludge o trap metal.
Hay festivales que crecen intentando hacerse más grandes. Otros lo hacen consiguiendo tener cada vez más claro quiénes son. Maldito Metal Fest parece pertenecer al segundo grupo.
Los próximos 27 y 28 de noviembre de 2026, la sala Estraperlo Club del Ritme de Badalona volverá a recibir al festival catalán en una tercera edición que mantiene su apuesta por el underground, pero amplía considerablemente su espectro musical.
Si en anteriores ediciones el hardcore, el groove metal, el punk o el thrash habían construido buena parte de la identidad del Maldito, este año aparecen también el metalcore, el sludge, el noise o incluso el trap/rap metal.
Y posiblemente ahí esté una de las ideas más interesantes del festival: no intentar decidir constantemente qué puede o no puede entrar dentro del metal.
Si tiene actitud, personalidad y algo que decir, parece tener sitio.

La Medusa toma el control del Maldito
El festival también continúa construyendo una identidad visual propia alrededor de cada edición.
Este año será la Medusa quien tome el relevo como personaje del Maldito Metal Fest, protagonizando una campaña en redes sociales cargada de pistas, pequeños easter eggs y la habitual comunicación gamberra de la organización.
Una estética futurista que acompaña una filosofía bastante más importante: dar espacio a bandas emergentes y propuestas alejadas de los grandes circuitos comerciales.
Porque el atractivo del Maldito no está únicamente en encontrar algún nombre conocido dentro del cartel. También está en descubrir qué banda puede acabar convirtiéndose en una de esas sorpresas de las que terminas hablando después del festival.
Y opciones hay unas cuantas.
Killus, metal industrial desde Castellón
Entre los nombres más reconocibles del cartel aparecen Killus, banda nacida en Vila-real (Castellón) y uno de los grandes referentes del metal industrial nacional.
Los castellonenses llegarán a Badalona después de continuar ampliando un recorrido que hace tiempo traspasó nuestras fronteras, con presencia en algunos de los grandes escenarios europeos y nuevo material bajo el brazo, entre el que se encuentra “Déjà Vu”, su colaboración junto a SUN.
Pero hablar de Killus exclusivamente desde el estudio sería quedarse con media banda.
Su propuesta siempre ha tenido un fuerte componente visual y escénico, convirtiendo cada directo en una parte fundamental de su identidad. En un festival que reivindica precisamente la personalidad sobre el escenario, su presencia encaja especialmente bien.
Peace After Pain y la velocidad del thrash/crossover
Desde Barcelona llegará Peace After Pain, con una fórmula mucho menos interesada en conceder descansos.
Thrash y crossover técnico, agresivo y acelerado forman la columna vertebral de una banda que encuentra en canciones como “Voices Denied”, “The Deadly Rave” o “Scratched From Existence” algunas de sus mejores tarjetas de presentación.
Una propuesta que mira hacia la escuela clásica del género sin limitarse simplemente a reproducirla.
Fallen At Dawn: melodía antes de que llegue el caos
También habrá espacio para uno de los sonidos que más terreno ha recuperado durante los últimos años.
Los madrileños Fallen At Dawn representarán la vertiente metalcore del cartel con una propuesta construida alrededor del contraste: melodía, agresividad, pasajes atmosféricos y explosiones que recuperan parte del espíritu emocional asociado al screamo y al metalcore de otras épocas.
Tras un 2026 especialmente activo para la formación, Badalona será una nueva parada para una banda que llega como una de las propuestas emergentes más interesantes del género dentro del circuito nacional.
Radity vuelve al lugar del crimen
Algunas bandas regresan porque funcionan.
Radity vuelve al Maldito Metal Fest después de la respuesta conseguida en anteriores apariciones y lo hará con un directo evolucionado y una propuesta de thrash cada vez más reconocible.
Si algo parece tener claro el festival es que el underground no consiste únicamente en descubrir nombres nuevos. También significa acompañar a las bandas que van creciendo junto al propio evento.
Radity es probablemente uno de los mejores ejemplos de esa relación.
Bolu2 Death: cuando las etiquetas empiezan a sobrar
Mucho más difícil resulta encerrar a Bolu2 Death dentro de un único género.
Rock alternativo, metal, hardcore, grunge, electrónica, indie o incluso matices de shoegaze conviven dentro de una propuesta en la que la emoción tiene tanto peso como la contundencia.
La banda continúa defendiendo “Quebranto”, un trabajo que refleja precisamente esa negativa a aceptar fronteras demasiado rígidas.
Y en un cartel construido alrededor de la diversidad, probablemente tenga más sentido hablar de sensaciones que intentar decidir en qué estantería colocar cada canción.
Pycaya juega en casa
Si hablamos de la escena barcelonesa, Pycaya es otro de los nombres inevitables del cartel.
Tras recorrer distintos puntos del país, la banda regresa a casa preparando además nuevo material.
Su metal mantiene una importante carga de conciencia social, crítica y actitud antisistema, elementos que forman parte de una identidad que ha conseguido establecer una fuerte relación con su público.
Sobre el escenario del Estraperlo volverán a defender esa filosofía bajo una idea bastante sencilla: comunidad, protesta y celebración pueden convivir dentro del mismo pogo.
El Muerto: rapear el metal desde el sur
Desde Huelva llegará El Muerto para demostrar que tampoco existe demasiada necesidad de separar rap y metal cuando ambos pueden convivir.
Temas como “Al Sur del Sur”, junto a Penélope Watson, o “El Bloque” muestran una propuesta construida alrededor del ritmo, la contundencia y un importante componente festivo.
Probablemente uno de los conciertos más particulares del fin de semana precisamente porque introduce otro lenguaje dentro del cartel sin abandonar su agresividad.
CVTO y el orgulloso arte del “Turbo Mugre”
Y entonces llegamos a una de nuestras definiciones favoritas del cartel.
Turbo Mugre.
Así define CVTO una propuesta situada entre el sludge más pesado y el noise más abrasivo.
La banda cuenta con el EP “Restos” y una filosofía aparentemente sencilla: afinaciones enterradas bajo tierra, distorsión, volumen y pocas intenciones de resultar educados.
Hay ocasiones en las que dos palabras explican una banda sorprendentemente bien.
Turbo Mugre.
Nos vale.
Arianne Gozzing: trap metal convertido en protesta
Uno de los puntos que mejor ejemplifica la apertura estilística del Maldito Metal Fest será Arianne Gozzing.
Su combinación de trap y metal funciona como vehículo para un discurso de resistencia, identidad y empoderamiento queer, llevando la protesta política y social también al terreno de la performance.
Canciones como “The New Queen”, “Schizo” o “Low”, esta última junto a Sagan Umo, forman parte de un proyecto que encuentra en “Lesbophobic Exorcism” una de sus principales declaraciones artísticas.
Puede que no sea la propuesta más tradicional del cartel.
Precisamente por eso tiene sentido que esté.
Crucial: hardcore de vieja escuela
Desde Barcelona llegará también Crucial, representando una vertiente mucho más reconocible del hardcore old school.
La banda inicia una nueva etapa con Luis Maldito como vocalista y prepara nuevo material sin abandonar la rabia ni los mensajes antifascistas que forman parte de su propuesta.
Aquí probablemente no haga falta demasiada explicación.
Hardcore, escenario, público y espacio suficiente para que aparezca el círculo.
El resto debería suceder solo.
Botijo: collares de macarrones, risketos y hardcore
Y si después de sludge, metalcore, thrash, industrial y trap metal alguien pensaba que este cartel todavía podía mantener cierta dignidad…
Llegan Botijo.
Desde L’Hospitalet de Llobregat, la banda regresa al Maldito con su autodenominado Party Hardcore, defendiendo su último trabajo, Arcilla y Zapatilla.
Canciones como “Los Calvos Fantásticos”, “¿Dónde está Wally?” o “Fuera de Lugar” resumen bastante bien por dónde pueden ir los tiros.
Collares de macarrones, congas, postureo cutre, risketos y hardcore.
Periodísticamente podríamos intentar encontrar una explicación mucho más sofisticada.
Pero posiblemente empeoraría el concepto.
Y cuando terminen las bandas, todavía no habrá terminado el Maldito
Porque después de semejante recorrido alguien ha considerado razonable que la noche continúe.
Los Heavytanos llegarán desde Santa Coloma con su particular selección en vinilo para mantener viva la pista, mientras que los 2MetalDJ’s serán los encargados de rematar el afterparty.
Porque aparentemente once bandas durante dos jornadas todavía podían saber a poco.
Maldito Metal Fest 2026: fechas y entradas
📍 Estraperlo Club del Ritme – Badalona (Barcelona)
📅 27 y 28 de noviembre de 2026
Abono de dos días
- Anticipada: 35 €
- Taquilla: 40 €
Entrada de un día
- Anticipada: 20 €
- Taquilla: 25 €
Las entradas se encuentran a la venta a través de entradas.estraperlo.club.
El underground también necesita sus propios festivales
Maldito Metal Fest no juega la misma partida que los grandes festivales nacionales.
Y probablemente tampoco debería intentarlo.
Su terreno está en otro sitio: salas, bandas emergentes, propuestas extrañas, estilos que difícilmente compartirían cartel en eventos más conservadores y una escena que necesita lugares donde crecer antes de que determinados nombres puedan ocupar escenarios mucho mayores.
Once bandas. Desde industrial hasta trap metal. Desde hardcore old school hasta sludge, thrash o metalcore.
Y una Medusa vigilándolo todo.
El 27 y 28 de noviembre, Badalona volverá a estar maldita.

